II Acto. El Nacimiento de Obolog
Nota de Guarnolfo: te lo prometí RETADOR, y no te fallaré, la verdad sea dicha y que sea lo que dios quiera. Utilicé solo por casualidad el blog de Guarandina, ya sabes como soy de maniático, confesaré siguiendo el estilo de esta Bruja.
Guarnolfo intentaba volver a su rutina diaria. Hacía solo dos semanas que había sido declarado nuevamente como “persona cuerda” Esta vez si estaba dispuesto a reincorporarse a la sociedad, ahora si sabría disimular.
La vida en el Sanatorio, esos años pasados en una oscura soledad, intentando comprender a todos los ángeles y demonios que llevaba dentro, pertenecía al pasado. Se había propuesto engañar a sus psicólogos y lo había logrado. Dentro de sus múltiples personalidades, hacía tiempo que tenía procesado el de “un tipo normal” y ahora si, que no se le saldría todo de control.
El sufría de una extraña enfermedad, un caso muy particular de esquizofrenia crónica, alucinaba con personajes creados por su subconsciente y solo era cuestión de minutos y hasta segundos para que pasara de ser un resentido a un poeta.
Sus médicos estaban muy sorprendidos por los avances que había tenido en los últimos meses. El comportamiento lúcido y sobrio “libre de locuras” era ahora su estado natural y por ello decidieron otorgarle el beneficio de la duda, ofreciéndole una nueva oportunidad, con boleto a la libertad incluido.
Las primeras semanas fuera del sanatorio fueron muy tranquilas, Guarnolfo en verdad había mejorado, seguía siendo un loco polifacético, pero ahora con la peculiaridad de poder observarse a lo lejos. ¿Han escuchado hablar de los viajes astrales? Algo parecido, pero él no viajaba, solo se observaba a sí mismo cuando interpretaba algún personaje creado por su mente enferma. Todos estos “fantasmas” eran él, pero a la vez, no era ninguno, porque en el fondo había perdido su identidad.
El estar consiente de su locura, no poder contenerla y a la vez tener que disimular ante los demás, le producía mucha presión. Por unos minutos despejó su mente, observo su alrededor mientras pensaba en algo que pudiera utilizar como una forma de canalizar toda su locura. Miró y dio una vuelta a su habitación, hasta que se le ocurrió una gran idea… ¡la computadora! Eso era, utilizaría todos sus conocimientos informáticos para crearle un mundo a todos sus personajes.
Base de datos, páginas webs, programación, intrincados algoritmos para ofrecer seguridad, una interfaz amigable y mucha creatividad, dieron como resultado a: ¡Obolog! La casa de todos sus personajes.
Había comenzado la carrera, ahora no podía parar. Cada cierto tiempo iniciaba un nuevo blog, alimentaba otro o creaba un nuevo personaje (los bloggers) A veces estos imitaban tanto la vida real que se podían observar peleas, enamoramientos, camaradería, cariño, odio, repulsión entre los diversos personajes. Ahora su vida estaba totalmente inmersa en ese mundo virtual, pegado día y noche frente a la fría pantalla del ordenador.
Dentro de todos estos “fantasmas” había uno que salía por completo de la línea general: RETADOR. Este, era su orgullo, su gran obra maestra. Un personaje vacío que patrullaba por Obolog. El observaba a los demás, los analizaba, interpretaba sus palabras, estableciendo nexos de empatía o discordia con algunos. Nadie estaba a salvo, en cualquier momento, toda la información que iban regando los demás personajes a través de mensajes o comentarios por toda esta extraña comunidad cibernética, serían utilizadas en su contra, para destruirlos de forma cruel y despiadada, con el fin de hacer daño o por lo menos, dejarlos en ridículo. Algunos personajes habían muerto, se habían mudado o permanecían atrincherados resistiendo con valentía.
RETADOR, era el que más poder tenía, lo sabía y se aprovechaba para causar daño, de una manera magistral, inteligente, culta, escudándose en frases políticamente correctas para ofender, pero eso sí: con mucha elegancia.
Todos los personajes creados por Guarnolfo creían ser reales, solo RETADOR comenzó a sospechar la terrible verdad y en una crisis de vanidad está comenzando a difundir sus dudas por Obolog. Poco a poco, RETADOR se fue convirtiendo en un monstruo. Aun no sé, como pudo lograr, entrar en la mente de Guarnolfo. Desde hace días está dentro de su cabeza, gritándole: ¡confiésalo!, ¡confiésalo!, ¡confiésalo!
Lo que el nunca pudo imaginar, eran las consecuencias de que todos los personajes de Obolog cayeran en cuenta de su estado. Porque él, también estaría perdido.
Nota de Guarnolfo: No sé lo que pueda pasar, a partir de ahora. Si logramos sobrevivir, quizás RETADOR tome represalias, porque él no quería que yo lo dejara al descubierto. Siguiendo su estilo, quizás le dedique unos cuantos mensajes a Guarandina en su blog. “Críticas literarias” Pero no se engañen mis amados bloggers, serán palabras de un joven despechado, recuerde que del amor al odio solo hay un paso, y es que RETADOR, aún no quiere aceptar, que esa bruja ¡es la mujer de su vida!
Sigue en: http://discutidor.obolog.com/p/acto-iii-la-verdad-de-guarandina-30391
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