Squizophrenia

Es la comunidad de los blogs, una excusa perfecta para conocer personas con gustos afines, que te produzcan chispazos o que te aburra hasta la médula. En mi no tan extenso recorrido por las callejuelas blogíferas he leído a muchos, cada uno con su talento especial. Unos buscan amigos, cuentan su vida, siguen los pasos de sus fans, plasman sus aficiones, dejan polémicas, encuentran amores... y un largo etc con, en ocasiones, bostezo incluido. En este camino me he encontrado con propuestas tan buenas, que lo mínimo que puedo hacer es aportar mi granito de arena para su difusión. Somos tanto, que en la avalancha de intentos y deseos, pasamos desapercibidos. En mi caso, tanta palabrería es la excusa para engancharte a una Historia que se presenta con muy buena madera (y mi bolita de cristal no falla)
Abel, tiene una mágica forma de atrapar la atención de sus lectores, muy despacio, detallista, inocentemente... y el hecho de quedar en suspenso, con ganas de saber más y fastidiados porque el post no era más largo, es una señal muy buena, de que tiene talento para narrar.
Al empezar a leer Squizophrenia por curiosidad de conocer al blogger tan simpático que había aterrizado en mi blog, lo primero que me gustó fue la elección de una narración en primera persona. Le da al lector la sensación de irrumpir en un espacio íntimo, cercano, conocer desde dentro al protagonista y a la vez quedarse con las mismas dudas que le asechan. Sin voces sábias que nos informen de lo que le está ocurriendo al pobre hombre, nos vemos atrapados en un laberinto de incertidumbres, formulando hipótesis, sacando conclusiones apresuradas, comiéndonos las uñas ; )
Y es por ello, que Memorias de una bruja hoy sirve de puente a Squizophrenia una novela-blog cargada de mucho suspenso, dentro de la cotidianidad de sus personales que (...) lo siento, no puedo decir más, todavía no conozco todos los poderes de Abel, temo por la seguridad de mi lengua, si no la ajusto correctamente. Sólo diré que es justo que las adicciones sanas sean contagiosas, y así yo no paso sustos solita ; )
Guapo, todo mi apoyo y respetos.


Lucía creía que su vida no tenía sentido. Había pasado los últimos años intentando ser la mejor, olvidando sus propios deseos. Cuando estaba sola sentía un vacío incómodo en el pecho y entonces se lanzaba a la búsqueda de nuevos proyectos con los que rellenar los espacios en blanco.
